La innovación constituye una necesidad imperante en las economías desarrolladas actuales, dado su potencial para transformar el tejido económico de las regiones en que se desarrollan. En el caso de Alicante, encontramos una predominancia del sector turístico que, pese a suponer uno de los principales motores económicos de la provincia, se encuentra supeditado a la competencia con otros destinos tanto nacionales como internacionales, siendo estos últimos una gran amenaza por la competición vía costes que pueden ejercer, en combinación con la explotación de sus marcas turísticas como “destino exótico”.